miércoles, 23 de febrero de 2011

Agresiones de Haza y sus alfoces

Debido a la política de expansión de Octopus llevada a cabo por iniciativa de Gumerxindo Saraiva, el Reino del Castillo vio peligrar su propio afán de dominio.

Las relaciones inmemorables que Corcos —a la sazón mera comarca cuya jurisdicción exenta comenzaba a cuestionarse— mantenía con Octopus, fueron denostadas desde la corte para azuzar enfrentamientos entre poblaciones limítrofes, preámbulo de sucesivas escaramuzas, venganzas y agravios, que acabarían desencadenando el denominado conflicto bélico de Tourmalet y la definitiva secesión entre Castillos de Arriba y Castillos de Abajo.

Hubo precedentes. En ciertos días de los meses de agosto y septiembre de 1493, los alcaldes de los alfoces de Haza y Valdezate, junto a sus alguaciles y algunos vecinos de Haza, armados de diversas armas ofensivas y defensivas, en grande injuria y sin temor de las penas en tal caso establecidas por la justicia, entraron en Fuentelisendo e dándose favor e ayuda los unos a los otros, pusieron dicho lugar a saco mano y por fuerza de armas prendieron a ciertos vasallos y los llevaron a Haza e corrieron con las espadas sacadas tras las mujeres, por las herir y matar, hasta las encerrar en la Iglesia e que de esto no contentos, llevaron forzosamente todo el ganado e lo traspasaron donde quisieron y araron ciertos heredamientos que el Concejo de Fuentelisendo tiene por suyos. Igualmente vinieron de Hoyales unos 15 o 20 hombres armados de diversas armas e cometiendo fuerza e faciendo asonadas, en ofensa e contumelia, comenzaron a romper un molino por fuerza contra la voluntad del molinero que dentro estaba. Entraron en él y lo llevaron preso a Haza en castigo por trabar comercio con Cintruéñigo, tomando en su poder varias vasijas donde atesoraba las ganancias de su molienda.

Haza, desdibujando los hechos, alegó que a Fuentelisendo fueron por rescatar unas acémilas que Fuentelisendo había quitado a un vasallo del Conde de Miranda y que “la verdad era que todo Corcos e Fuentelisendo inclusive eran de la jurisdicción de Haza, y que era grave ofensa el contubernio con extranjeros”. Dijeron que Fuentelisendo había arrendado unas tierras de los baldíos a un extranjero —de Nava— y por esta usurpación entró Julio Soto y las aró. En ese momento se presentó Fuentelisendo con la Vara de la Justicia, prendió las mulas con las que araban y en correspondencia, con el consentimiento de la justicia de Haza, ellos prendaron algunas vacas a vecinos de Fuentelisendo que devolvieron al ser devueltas las mulas.

Empero de las vasijas nunca se supo más nada.

5 comentarios:

  1. Ay que difíciles son las convivencias entre vecinos...

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  2. Ya, y que mania de encerrar a la gente en una iglesia. Que mal rollo.

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  3. De acuerdo con ambos , esto de convivir y llevarse bien es uuff ardua tarea.. podrían encerrarlos en lugares menos divinos...

    Salud

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  4. estoy dibujando un pulpo casi igualito a ese... ya lo verás :)

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  5. Que mal rollo, sí, afortunadamente Adriana nos colma de octopus maravillosos.

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