viernes, 3 de junio de 2011

Ecos de sociedad

No es que María no estuviera invitada a la cena, al contrario. Pero, ya fuera porque al parecer los comensales no la conocían tanto como pensaban, o tal vez porque realmente se puso muy pesada, a todos los asistentes les sentó francamente mal su presencia. Y lo que debía haber sido una experiencia divertida se convirtió en un mal rollo del copón.

De todas formas, hay que reconocer que le echaron huevos. Los batieron, eso sí, añadiendo leche. Luego mezclaron harina y levadura, haciendo un volcán en el centro para incorporar dentro la mezcla de huevo y leche, la mantequilla y el azúcar. Con una cuchara de madera mezclaron todo muy bien hasta lograr una pasta fina y algo espesa. Añadiendo los cogollos de María bien desmenuzados, volvieron a mezclarlo todo hasta dejarlo homogéneo. Untaron con mantequilla un molde para hornear y vertieron en él la masa para que reposara un par de horas, hasta que duplicó o triplicó su volumen. Una vez fermentada, la metieron al horno a unos 180º y en unos 15-20 minutos ya estaba lista para comer.

Casi el 15% de la población de Fuentelisendo resultó intoxicado como consecuencia de la ingesta de esta tarta artesanal elaborada con marihuana. Tras las oportunas gestiones para esclarecer el origen de la intoxicación, efectivos de la Guardia Imperial procedieron a detener al presunto autor de la fabricación de la tarta, mientras que más de la mitad de los afectados fueron hospitalizados como consecuencia de la reacción sufrida, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

Inicialmente, las dosis bajas del THC les produjeron sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, euforia, desinhibición, pérdida de concentración, disminución de los reflejos, ganas de hablar y reír, enrojecimiento de los ojos, aceleración del ritmo cardiaco, sequedad en la boca y garganta, dificultad para ejecutar procesos mentales complejos, alteraciones de la percepción temporal y sensorial, y disminución de la memoria a corto plazo. A ello le siguió una segunda fase de depresión y somnolencia.

Sin embargo, los efectos del THC ingerido son muy diferentes al efecto que se obtiene cuando se fuma. Para empezar es mucha más lenta su absorción, y al final siempre resulta mucho más potente y duradera. En dosis elevadas, puede provocar confusión, letargo, excitación, ansiedad, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de pánico y alucinaciones. La intoxicación aguda con THC puede simular un cuadro temporal de esquizofrenia.

Algunos de los intoxicados regresaron a su domicilio tras ser asistidos por los servicios sanitarios, si bien el resto fue trasladado al Hospital de los Santos Reyes. Como consecuencia de la reacción sufrida, unos quedaron ingresados en planta y otros en el servicio de Urgencias de dicho centro. Cabe destacar que, a pesar del esmero con que fueron cuidados por el cuerpo especial de enfermería, los pacientes que estuvieron en sus manos continuaron hospitalizados al haber renunciado inexplicablemente al alta voluntaria, según informó nuestro reportero dicharachero.

7 comentarios:

  1. jajajajaajajajaaaaaaa

    uno: yo como que tambien he comido de esa tarta y la cosa es que no me acuerdo... anoto para contárselo a Mellman.

    dos: con esas enfermeras, quién querría volver a la realidad?. SI yo fuese hombre, seguramente que NO!

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  2. Si la única forma de soportar la realidad es negándola, los verdaderos delincuentes son los que desintoxican y no los que hacen el pastel. Un saludo afectuoso.

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  3. Yo... no se que decir, jajajajajajajaja...

    ¡Hola!...

    jajajajajajajaja..

    Nos comemos una tarta?. Eso si llamamos a María en su versión galleta.

    1000 besos mi querido rey.

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  4. Ainhoa: Nos alegra que le haya dejado buen sabor de boca. Salud.

    Adriana: Ya sabe lo hospitalarios que somos y que para que usted duerma bien y tenga sueños placenteros siempre estamos dispuestos a echarle una mano...
    ...o las dos! Y nuestros besos.

    Ignacio: Esos delincuentes que intoxican la realidad, repartiendo tortas en lugar de pan. Salud.

    María: O nos entorrijamos. Con torrijas, claro. Que usted es la María que preferimos. Besos.

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  5. jajjaja que bueno, pero yo por si acaso tartas así no deseo... b7s

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