lunes, 5 de diciembre de 2011

Sistema sexagesimal y etimología de Sextercius

Con un 6 y un 4 hago la cara de tu retrato y con un 8 un bizcocho.
Motivo de fuerte polémica aún hoy día, el sistema sexagesimal acabó implantándose de una forma concluyente en todos los territorios de Sextercius, si bien con una cierta desarmonización en Octopus, merced al armisticio de Tourmalet de 1910 que, entre otras cuestiones, vino a refrendar disposiciones marcianas previas al conflicto bélico. El sistema sexagesimal, al contrario de lo que históricamente se pensaba, supuso una garantía en las relaciones comerciales, pese a estar supeditado a la completitud de las falanges de las manos de los comerciantes, a los que habitualmente les faltaban varios dedos o incluso alguna extremidad debido a su afición al robo, tan severamente castigado por aquel entonces.

Pese a esto, es falso que el nombre de Sextercius provenga etimológicamente de una nomenclatura monetaria arcaica, pues su origen, como vemos, pertenece a la historia moderna. No entraremos ahora a conjeturar si el nombre que se da a la moneda oficial contemporánea, el iturri, es una derivación de la histórica capital de Corcos, Fuentelisendo.

Sin embargo, consideramos adecuado hacer énfasis en destacar la pertinencia de la teoría que explicaría la denominación de Sextercius como un homenaje que los firmantes del armisticio de Tourmalet pretendieron darle al corte simbólico que finalmente fraccionaría con iracundo estilo euclidiano los diversos territorios que en conjunto tienden a ser llamados Sextercius; estando pues su etimología paradójicamente emparentada con el mito primigenio del origen del sexus y el amor, y su fantástica historia.

Dicho lo cual, y sin ánimo de ofender como hemos advertido en innumerables ocasiones, queremos precisar que, pese a las múltiples aplicaciones que en el estudio estratosférico prestó este sistema, tanto en los viajes dimensionales por el espacio-tiempo como en las clarividencias astrológicas, de las cuales fue adalid egregio nuestro bienamado Herculo, hemos de afirmar que, en las predicciones meteorológicas en las que se basaron los firmantes del armisticio de Tourmalet para la segregación territorial final, no debiéramos confundir los designios de Herculo con las témporas.

4 comentarios:

  1. Que loco estás! pero que divertido eres!

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  2. Fabuloso relato de una civilización euclidiana dentro del sistema Sextercius.

    Un abrazo.

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  3. Interesante espacio para divagar por lugares reconditos.

    Un saludo desde isla de luz

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  4. Adriana: Usted más, mucho más. Besos.

    Josef: Usted sí que nos entiende. Abrazos.

    Athenea: Usted lo ha dicho, vuelva cuando quiera. Saludos.

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