viernes, 25 de noviembre de 2016

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen

Gente chunga pergeñando cosas.

— Hay personas del todo respetables que han tenido la mala suerte de verse políticamente confundidas por los mensajes de la posverdad.
— Puede ser, pero en los últimos tiempos la corrección política le ha dado mala fama a esto de considerar idiotas a los que no piensan como uno.
— Hay que acostumbrarse a lo difícil para que no nos haga daño lo imposible. De lo contrario, siempre tomaremos decisiones entre alternativas que conlleven un riesgo de disonancia cognitiva.
— ¿Disonancia cognitiva?
— Es un concepto que alude a la tensión que surge en un individuo al tener que afrontar dos ideas que están en conflicto y que afectan a sus creencias y valores poniendo en cuestión su coherencia interna. Según la teoría del proceso dual, la gestión del conocimiento activa dos sistemas distintos en el cerebro con los que el individuo crea un nuevo conjunto de ideas que le permite encajarlas y hacerlas compatibles para sí mismo.
— ¿Cuáles son esos mecanismos?
— Sistemas. En primer lugar, el de la intuición o razonamiento asociativo, automático y basado en las emociones, o los prejuicios, que se origina en hábitos adquiridos, muy difíciles de modificar. El segundo sistema, el de la razón, es más lento y deliberativo, y más susceptible de ser manipulado. El cerebro, con el objetivo de minimizar la energía utilizada, tiende a delegar gran parte de las decisiones en el primer sistema, aunque nos guste pensar lo contrario.
— Sin embargo, en algunas ocasiones la manera en la que el cerebro asume incoherencias es atribuir a un enemigo externo un ataque a sus valores o ideas.
— Eso fue lo que ocurrió con la chica de la playa.
— Exacto. ¿Cómo se llamaba?
— Larrabasterra.
— ¡Qué nombre más raro para una playa!
— No, lo que no hay son chicas que se llamen así.
— No has entendido el chascarrillo.
— No, tú lo has contado mal.
— No.

4 comentarios:

  1. Aún recuerdo la última epidemia de Disonancia cognitiva. Fue terrible, tanto que continuamos creyendo que el mundo ha de funcionar tal como lo hace...

    Saludos,

    J.

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  2. Adriana, querida, el mérito es suyo, que nos dio la idea.

    José: ...y no tiene visos de ser curable. Aunque, eso sí, se pueden crear resistencias.

    Malquerida, ay, no se nos muera usted, que ese es un vicio muy malo del que no se puede salir.

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